miércoles, 28 de octubre de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
Mons Veneris
Es un lugar donde la leyenda se hace historia.
Allí, a la luz de lunas brujas el sacrificio es augur de victorias.
Allí, la brisa lusa afila espadas.
Allí, el espíritu de un pueblo lucha por su supervivencia.
En él, los héroes son pastores.
En él, los hombres se hacen reyes.
En él, la magia es diosa venerable.
En los recodos de las sendas del tiempo se yergue cálido, como monte de Venus, en la Sierra de Tormantos, el santuario de Viriato contra el imperio romano, la morada de su espíritu rebelde.La esencia de libertad hecha montaña y la leyenda en forma de música.
Mons Veneris
Las hojas muertas se agitan sobre el lodo
Cuando el invierno se deja acariciar
El viento loco divulga tus victorias
Desde Brácara a Baikor
Tu pueblo se siente más libre
Desde
Arcóbriga a Evión
Tu brazo es firme frente al imperio opresor
En el templo bajo un sueño profundo
Tu dios te muestra el oráculo final
Una noche de aciaga luna negra
La infame daga tu vida sesgará
El cordero abatirá
A los lobos
invasores
La
justicia y perdón
Serán vencidos por una pérfida traición.
De pastor a general
Sembrarás virtud y
gloria
Y Mons Veneris será
Sagrado monte donde tu alma
morará
jueves, 12 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Mar de Encinas (A nuestra dehesa)
Danzando al viento
Susurran historias
Añejas como el tiempo
Centenarias raíces
Abrazadas al suelo
Espesura esmeralda
Ocultaba el cielo
El olor del cantueso
El tomillo y la jara
Perfumaban tu cuerpo
Cada alborada
Y el brillo del rocío
Te mudaba en un gran
Mar de encinas
Sin medidas
Sin final
A pesar de las manos
Que te abren heridas
Tu seno calmado
Acoge la vida
En la noche serena
Mil versos te acunan
Esplendor a la luna
El olor del cantueso
El tomillo y la jara
Perfumaban tu cuerpo
Cada alborada
Y el brillo del rocío
Te mudaba en un gran
Mar de encinas
Sin medidas
Sin final
Autor: Francisco Serrano
martes, 3 de diciembre de 2013
Víspera de Bodas (Las dudas de última hora)
La noche es triste y oscura
Las horas se hacen muy largas
Me duele hasta el pensamiento
De darle vueltas amargas.
Mañana será ese día
De ternura disfrazada
Ese día que tú quieres
Que a mí no me importa nada.
La luna me hace mil guiños
Cómplice de mis entrañas
Y yo tiemblo como niña
Pensando sólo en mañana
Quiero que amanezca el día
Quiero que despunte el alba
Quiero casarme contigo
Sentir desnuda tu alma
Las horas se hacen muy largas
Me duele hasta el pensamiento
De darle vueltas amargas.
Mañana será ese día
De ternura disfrazada
Ese día que tú quieres
Que a mí no me importa nada.
La luna me hace mil guiñosCómplice de mis entrañas
Y yo tiemblo como niña
Pensando sólo en mañana
Quiero que amanezca el día
Quiero que despunte el alba
Quiero casarme contigo
Sentir desnuda tu alma
Autores:
Carmen Guerra, Francisco Serrano.
Hijos del Hambre
(A los extremeñ@s que nunca dejaron su tierra)
Se dice que en Extremadura nacían dioses; lejos de la realidad lo que siempre nacieron y siguen naciendo fueron emigrantes. Durante las décadas 50-60 fue tal la sangría que sufrió esta Tierra que hoy los emigrantes y sus hijos superan en número a los extremeños que viven dentro de la Comunidad. Esta composición propia pretende ser un homenaje merecido a aquellos a los que, el amor a la tierra o el miedo a lo desconocido, pudo más que la miseria y el hambre y se quedaron en su Tierra para siempre. De los que casi nunca se ha escrito nada y que fueron los verdaderos hijos del hambre.
Se dice que en Extremadura nacían dioses; lejos de la realidad lo que siempre nacieron y siguen naciendo fueron emigrantes. Durante las décadas 50-60 fue tal la sangría que sufrió esta Tierra que hoy los emigrantes y sus hijos superan en número a los extremeños que viven dentro de la Comunidad. Esta composición propia pretende ser un homenaje merecido a aquellos a los que, el amor a la tierra o el miedo a lo desconocido, pudo más que la miseria y el hambre y se quedaron en su Tierra para siempre. De los que casi nunca se ha escrito nada y que fueron los verdaderos hijos del hambre.
Sabiendo como tú sabes
nunca crecerán los panes
más que fatiga y dolor
Seguro, estás seguro
que los surcos que tú labras
no tienen ningún futuro
por más que dobles la espalda
Queriendo como los quieres
tus hijos ya se marcharon
las que aquí nunca encontraron
Ahora vives pensando
que atrás quedaron sus males
cambiaron su vida en el campo
por asfalto y arrabales
cambiaron su vida en el campo
por asfalto y arrabales
Como el agua del torrente busca la salida
Como ese niño hambriento que implora y mendiga
Como la abeja que busca y no encuentra su enjambre
Así quemaron su vida los hijos del hambre
Autor Francisco Serrano Pérez
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